miércoles, 2 de enero de 2013

NEUROFISIOLOGIA DEPORTIVA: AL LIMITE DEL CUERPO HUMANO

El cuerpo humano es una máquina muy especial y,  cada día que pasa, las investigaciones  avanzan con el objetivo de conocer  más respecto a este ordenador  tan increíble que tenemos. El cerebro desarrolla funciones inimaginables. Si enfocamos el tema hacia el deporte o la actividad física, nos sorprenderíamos de la enorme actividad de este importante órgano: lo que llama la atención no es solo la inmensa cantidad de trabajo que realiza nuestro cerebro durante el día, sino que además de controlar todo el cuerpo, lo hace con cálculos milimétricos y con una tremenda exactitud. Para que esto ocurra de una manera  óptima, es necesario que se dé un factor de extremada relevancia en todo el proceso: la existencia de energía. En la presencia de un gasto energético muy prolongado y en ausencia de reposición del  mismo, el cerebro busca alternativas muy interesantes para mantener el cuerpo en funcionamiento. Enfocaré este artículo hacia tres casos específicos  y diferentes: los maratonistas,  los nadadores de largas travesías y  las personas que no son atletas o que no practican actividad física y que, en dado momento de su vida, se quedaron privadas de alimentos  por un largo espacio de tiempo. 
En el caso de los nadadores de travesía de larga duración, éstos tienen que mantener el cuerpo en funcionamiento durante extensos periodos, y eso requiere una interesante habilidad  que tenemos: es una fuerza oculta que nos proporciona la posibilidad de mantenernos  activos de manera ininterrumpida  durante  largos periodos de tiempo, cosa que requiere un importante entrenamiento junto con una dieta adecuada.  La mayor parte del combustible que utilizan las personas que se dedican a nadar varios kilómetros de manera continuada, en las largas  travesías, es la grasa, y también  proviene de la dieta que consumen. Muchos de los nadadores de travesía llegan a ganar de 7 a 10 kilos de grasa previos al desafío, pues son capaces de gastar esa misma cantidad en una sola travesía. También hemos de recordar que, en algunas ocasiones, la temperatura del agua en la que nadan es muy baja. Muchas veces el aspecto de estos atletas antes de las travesías  es grotesco y no se parecen en absoluto a un atleta de alto nivel, pero tanto su preparación como la dieta que utilizan es de lo más inteligente. En estos casos las células adiposas se incorporan a los brazos, pecho y estómago. En realidad están  muy bien preparados  y son más atléticos de lo que aparentan a primera vista.
Nuestros antepasados inconscientemente utilizaban la misma estrategia, pues tenían la grasa como una forma de almacenar  energía. Los hombres primitivos estaban siempre  activos y compensaban su ingesta de comida con una  frenética actividad: la caza. En el caso de las travesías, su éxito depende de la manera  que el nadador tiene de emplear las reservas de su cuerpo. Al principio los hidratos de carbono de la última  comida del atleta,  almacenados en el hígado y en los músculos, se trasforman rápidamente en glucosa, y ésta en seguida se combina con el oxígeno para impulsarle. Durante la travesía sus músculos  pueden llegar a quemar hasta 3000 calorías por hora, que es el mismo aporte calórico que proporcionan tres hamburguesas grandes. Tras cinco kilómetros nadando, la glucosa de rápido acceso empieza a escasear, y se produce lo que llamamos “crisis de combustible”. Es un punto crítico que muchos atletas conocen como “el muro”. En el caso  de los corredores de Maratón, este es uno de los momentos más temidos. De media, una persona  dispone de dos o tres horas de energía. Una vez terminada esa energía, se produce  lo que llaman “estrellarse contra el muro”, que es una mezcla de agotamiento físico y angustia mental, una sensación de sentirse acabado física y psicológicamente.
El cerebro detecta los bajos niveles de azúcar en sangre y nos hace sentir mal y  a punto de rendirnos pero, para seguir adelante, el cerebro recurre a otra fuente de energía y para conseguirla el cuerpo hace algo sorprendente: empieza a alimentarse de su propia grasa. En la mayoría de nosotros las células adiposas no se crean, tampoco se destruyen, se limitan a encoger o a hincharse en función de la cantidad de grasa que almacenamos. Al terminar la glucosa recurrimos a la  reserva de energía de las células adiposas, pero la grasa tarda más en ser procesada que los hidratos de carbono y a veces ese lapso  en el abastecimiento frena a los corredores en seco. Los corredores mejor entrenados pasan tan a menudo por ese proceso que están acostumbrados a lidiar con el cambio de fuente de combustible, y eso les permite atravesar “el muro” rumbo a la meta.
En el caso de los nadadores de travesía, éstos también tienen que cambiar de fuente de aprovisionamiento y empezar a consumir su propia grasa. Las capas de grasa extra pueden añadir 60.000 calorías a su tanque de combustible,  eso rebasaría en muchas veces la energía de la glucosa utilizada  por  su hígado y sus músculos cuando entraron en el agua. Transformar la grasa en combustible requiere un aporte extra de energía y es muy  agotador para los pulmones. Este arranque de energía puede propulsar a un nadador a lo largo de 19 km. en las próximas 6 horas. Para superar la travesía, éste  tendrá que seguir suministrando combustible a sus músculos por un largo espacio de tiempo. La verdad es que todos tenemos un cuerpo diseñado como el de los nadadores o el de los corredores, lo que ocurre es que ellos educaron sus cuerpos a base de ejercicio físico.  Los nadadores en concreto basan su entrenamiento en mejorar el rendimiento de su corazón.                   
Las funciones  anatómicas que tenemos son iguales, lo que cambia es la preparación que damos a nuestro cuerpo. Muchos centran su entrenamiento en mejorar su capacidad aeróbica. Una persona media tiene una capacidad cardiaca de 5 litros por minuto;  con el debido entrenamiento, ese individuo puede llegar a expulsar hasta 35 litros y, cuanta más sangre expulse, más oxígeno suministrará al cuerpo.  A cada minuto que pasa, después de estar 12 horas nadando sin parar, el nadador llegará a bombear 7 veces más sangre que una persona con vida normal. Una travesía de 30 km. puede costar al nadador más de 6 kg.  de grasa corporal, y podrá perderlo en un día.  
Si nos enfocamos en  las funciones neurofisiológicas  de  las personas que no se dedican al deporte de alto nivel, es verdaderamente difícil  predecir cuáles son los limites de esa máquina  tan maravillosa de la que somos poseedores. Es cierto que cada uno de nosotros la cuidamos de una manera totalmente diferente y,  según las atenciones  que le demos, tendremos un mejor o peor rendimiento en sus funciones.  Al disfrutar de buena salud, nuestro cuerpo puede sorprendernos con las   reacciones  fisiológicas y las respuestas musculares  que nos proporciona, y eso va de acuerdo con  las circunstancias en las que nos encontremos.
En situaciones extremas, al estar privados de alimento por un largo periodo de tiempo, el cerebro  humano nos proporciona salidas reamente inusitadas. En estos casos, la línea que traza la supervivencia de una persona depende de  su condición física y su dieta. Como un ejemplo, las personas que se pierden por las montañas  haciendo  senderismo. En muchos de los casos, estas personas pueden quedarse desaparecidas durante días, semanas e incluso meses  hasta que son  encontradas y rescatadas. Cuanto más  tiempo  tarden para encontrar ayuda, mayores serán los riesgos, y uno de los principales y más importantes, es  la de la falta de agua y de comida.
 Mientras exista agua y alimento, la persona conseguirá  seguir  orientada y continuará  buscando soluciones para resolver su problema, pero en el momento en que la comida y la agua se escaseen, el cuerpo deberá seguir quemando calorías, y podrá hacerlo  hasta el momento en que consuma  la mitad de sus células musculares; es decir, ante la inexistencia de  ingesta calórica, el cuerpo empezará a comerse a sí mismo. Llegando a este punto, el cerebro estará hambriento de energía y, cuando eso pasa, ese cerebro será capaz incluso de quemar el músculo cardiaco para seguir  adelante. Enviará  un orden para que se empiece a consumir (literalmente) las proteínas del cuerpo  para producir el azúcar que ese cerebro y los glóbulos rojos necesitan para sobrevivir. Hay un caso muy famoso de un espeleólogo francés que había  quedado atrapado en una caverna. Estuvo 35 días encerrado sin agua ni comida. Fue  encontrado por un equipo de rescate a tan solo 180 metros de la salida de la cueva. Perdió más de 18 kilos de grasa y músculo, pero estaba vivo.

Nuestro cerebro siempre encontrará la manera de mantenernos con vida.
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martes, 25 de diciembre de 2012

EL EFECTO DE LAS COMIDAS DE FIN DE AÑO

En esta época de fin de año son una tradición las reuniones de empresas, con la familia, con los amigos, etc. Es la excusa perfecta para las celebraciones que involucran  comidas opíparas, en las que en la mayor parte de las veces se ingieren demasiados alimentos y se abusa de las bebidas. El de las bebidas alcohólicas que acompañan las comidas también es un tema de importancia que sirve para alterar la idiosincrasia del funcionamiento orgánico normal de las personas, pues en estas fechas se suele beber demasiado.
Al comer exageradamente, el estómago se dilata hasta 3 veces su tamaño, y en algunos casos más, cosa que afecta muy directamente a otros órganos como los pulmones  pues,  con la expansión del estómago, éstos se comprimen juntamente con el  diafragma, dificultando así la respiración. De otra parte, según nuestros hábitos de vida, nuestro cerebro tiene la medida correcta de la energía que nuestro organismo necesita para realizar con éxito  sus funciones. El caso de la digestión, cuando comemos más de la cuenta, nuestro cerebro tiene que recalcular el gasto energético que el organismo necesita para que pueda hacer su trabajo correctamente. Todo el proceso químico que conlleva esa acción representa un importante gasto de energía para los órganos que están  involucrados. Cuanto mayor  la cantidad de comida ingerida, mayor será la complejidad de ese proceso y el gasto de energía para efectuarlo. Como una de las respuestas que da el cerebro para equilibrar ese proceso, éste disminuye la velocidad del flujo sanguíneo al encéfalo para que  pueda actuar con más vehemencia en los órganos que están procesando la digestión. Como resultado de ello, la persona en cuestión empieza a sentirse somnolienta.          
Cuando se come demasiado, el proceso digestivo puede ser dificultado de varias maneras. Dentro del proceso digestivo, la válvula esofágica se abre para dejar pasar la comida y se cierra para no dejar que ésta vuelva atrás: es la principal pieza en el control de la acidez. Cuando la válvula se ve debilitada para poder realizar su función, no se cierra correctamente y  permite la entrada de fluidos digestivos al estómago, cosa que ocasiona una gran acidez.  En muchos casos ese ácido sube hasta la garganta, lo que llamamos reflujo  gastroesofágico. Esto puede pasar por exceso de comida, por comer con gran velocidad o por las dos cosas.    
En las fiestas de fin de año, en la mayor parte de las situaciones, las personas comen mucho y  muchas de ellas, además, comen con velocidad no permitiendo así  que los órganos internos  puedan realizar su función como es debido.
El alcohol es otra de las cosas que culturalmente están aceptadas en estas épocas del año.  Excesos, resaca y, en consecuencia, el malestar. Recuerda que el agua es una buena solución, tanto para evitar que se coma demasiado bebiendo un vaso de agua antes de comenzar a comer, como bebiendo la misma cantidad de agua que de alcohol. Ha sido comprobado que en los dos casos los efectos negativos son reducidos de una manera significativa.
Como una opinión particular: ¿por qué en vez  de tener esta clase de reunión una vez al año no la tenemos más a menudo  y de una manera  más controlada en todos los sentidos, sin perder el equilibrio de nuestro día a día? Deberíamos estar cerca de los nuestros con mayor frecuencia. Con respecto a las comidas de trabajo: ¿por qué no celebrarlas  cada mes y desarrollar un ambiente de trabajo más divertido? Recuerda que pasamos la mayor parte de nuestro día con los compañeros del trabajo. ¿Por qué somos más dóciles  en estas fechas? La dulzura y la bondad del ser humano está dentro de cada uno, solo hay que dejar que salga. Veo con una tremenda tristeza a las personas que conviven  diariamente, que pasan todo el año sin mirarse los unos a los otros y que en estas fechas se saludan deseándose  felices fiestas.
 Es realmente triste.
En mi manera de ver la vida, no importa la dificultad en que uno se encuentre; nunca se debe perder la alegría, tampoco la educación. Todos los días son los ideales para saludar a las personas y darles los buenos días, todos los días deberíamos poner nuestra mejor cara. Y hacer como mi suegro,  que saca el mejor vino de su bodega para beberlo  un lunes, simplemente porque para él todos los días son especiales. Y como dice mi querida amiga Fátima Domínguez, “siempre con tu mejor sonrisa”.
FELICES FIESTAS A TODOS    

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miércoles, 19 de diciembre de 2012

URTICARIA COLINERGICA: LA ALERGIA AL EJERCICIO

El mecanismo fisiopatogénico de la Urticaria Colinérgica se manifiesta a los pocos minutos de iniciar la actividad física. Es una enfermedad que produce picor en el cuerpo debido al incremento de la temperatura corporal. En general los tratamientos con antihistamínicos son parcialmente efectivos, pues previenen los episodios.

La Urticaria Colinérgica  está  asociada con muchos grupos de enfermedades, siendo uno de ellos las tiroideas. Se manifiesta con  pápulas eritematosas y pruriginosas de entre 2 y 4 mm. de diámetro en la piel del paciente por todo el cuerpo.
En el año 2004 tuve un interesante caso como este: una paciente de 21 años que padecía esta enfermedad. Al mínimo incremento de la temperatura de su cuerpo, la Urticaria Colinérgica que padecía  se manifestaba de una forma muy agresiva. Ya había visitado varios especialistas y estaba siendo tratada con antihistamínicos (Cetirizina 10mg.) con una dosis diaria desde hacía ya cuatro años. La medicación  tenía un efecto paliativo, pues en el momento de las crisis funcionaba, pero el tratamiento no eliminaba el problema. Su alimentación era de lo más sano y mantenía un equilibrado aporte hídrico.
Con la subida de la temperatura corporal, la Urticaria Colinérgica queda patente por el picor y por la aparición de lesiones cutáneas, que en algunos casos  pueden acompañarse de manifestaciones respiratorias  como las disneas (dificultad respiratoria o falta de aire),  las  sibilancias (sonido que hace el aire al pasar por las vías respiratorias y que está relacionado con una importante falta de respiración) y, en los casos más extremos, los angioedemas (que se caracterizan por la rápida tumefacción de la piel y los tejidos) o hipotensión (tensión más baja de lo normal). La  UC  también  puede manifestarse por otros factores como el calentamiento del cuerpo en las duchas con agua demasiado caliente o en las saunas, y/ o por factores emocionales o estrés. La UC normalmente se presenta entre los 2 y los 30 minutos  después de haber iniciado  la actividad física, o la actividad que altere la sensación térmica de la persona en cuestión. Cada caso es un mundo totalmente diferente, pudiendo estar asociada a diferentes enfermedades. En muchos de estos casos,  la relación puede hacerse con la alimentación del sujeto: una mala alimentación puede ocasionar la estimulación del alérgeno, haciendo que las  reacciones alérgicas  sean bastante más frecuentes de lo normal. A la mínima alteración del metabolismo  se puede ocasionar  una subida de la temperatura corporal, los picores se manifestarán de una forma muy intensa,  de ahí el malestar. Muchas veces no es posible identificar el alérgeno alimentario exacto.
En el caso de mi paciente, hemos enfocado el tratamiento de una manera investigativa, pues los antecedentes de esta enfermedad eran y siguen siendo muy escuetos, así que tuve que emplear muchos de los  estudios de  Neurofisiología  para intentar lograr obtener respuestas. Hemos comenzado a emplear un programa de ejercicios isométricos controlados, abarcando todos los grupos musculares.
Estos ejercicios se basan en el trabajo de los grupos musculares sin que existan movimientos de contracción o extensión del músculo. Se contrae el músculo estáticamente y no hay movimiento en la articulación. Estos ejercicios se utilizan para mejorar fuerza estática y a veces para rehabilitar una articulación después de una lesión. El ejercicio isométrico excesivo no se debe realizar en pacientes hipertensos o con enfermedades cardiovasculares porque puede suponer una sobrecarga excesiva al corazón. Cuando hay una gran carga de ejercicio estático (isométrico) el corazón no bombea mucha sangre, pero debe luchar contra la resistencia periférica y entonces se hipertrofia  y  la tensión arterial aumenta. Por este motivo no se recomienda la realización  de actividades estáticas a las personas que sufren hipertensión arterial.

 Al mismo tiempo se le prescribió un programa complementario de estiramientos de todos los músculos que se trabajaban isométricamente. En total eran sesiones de hora y media una vez por semana, en las que se trabajaban los ejercicios de una manera muy intensa. El resto de la semana,  hacía vida normal. Además la paciente  en este momento padecía algunos episodios de ansiedad, por lo que se enfocaban las sesiones de una manera muy cuidadosa. De otra parte, la persona en cuestión no padecía ningún problema cardiaco, no tenía obesidad ni sobrepeso, no padecía hipertensión: su único  problema era la Urticaria Colinérgica. En su momento se le recomendó que siguiera con los antihistamínicos hasta que aflorasen  los efectos fisiológicos del programa de ejercicios prescrito. A los cuatro meses de tratamiento a base de ejercicios isométricos acompañados de estiramientos, con un total de16 sesiones, esta persona  dejó de consumir  los antihistamínicos  al remitir los episodios de urticaria.  A los 6 meses introdujimos gradualmente el ejercicio aeróbico con sesiones de bici estática, que fueron aumentando desde 20 minutos hasta los 50 minutos, además de seguir con los ejercicios isométricos. La Urticaria Colinérgica  ha remitido de una manera muy satisfactoria: el tratamiento con actividad física controlada no solo ha conseguido suprimir la medicación, sino que además  ha remitido totalmente en este caso práctico. El único problema, o la suerte según se mire, que tiene esta persona a día de hoy, es que no puede dejar de practicar actividad física, pues me ha comunicado que si está largos periodos de tiempo sin hacer ejercicio  puede aparecer de nuevo la urticaria, aunque de una manera muchísimo más leve.  Ahora le pasa al revés: el ejercicio ha pasado de inducir las crisis a ser la solución.  Cuando una persona empieza un programa de ejercicio físico ocurren varios cambios en su organismo debido a la liberación de varias sustancias químicas,   entre las cuales  están las endorfinas, la serotonina, la oxitocina y la noradrenalina, que además de producir al cuerpo una ingente cantidad de efectos positivos, algunas de ellas también actúan  como antihistamínico natural. En todo ese proceso, una vez que el metabolismo de la persona en cuestión se ha estabilizado con la nueva situación de entrenamiento, los picores han remitido.
Quiero ensalzar que es fundamental que las personas busquen siempre el consejo y la supervisión de un experto  antes de autotratarse.
 A lo largo de nuestro día, pasamos gran parte del tiempo contrayendo isométricamente nuestra musculatura. No importa la postura en que nos encontremos; si no estamos acostados en la cama, siempre estaremos  contrayendo algún músculo de manera isométrica. Nuestro metabolismo se adapta muy rápidamente  a esta  clase de contracción muscular, por ello, si la persona en cuestión no padece ningún problema cardíaco, con la aplicación de estos ejercicios la temperatura del cuerpo no sufrirá una alteración tan importante como puede pasar con los ejercicios  aeróbicos y,  en el caso de que sufrieran  UC, podrán adaptarse mejor a los ejercicios, aunque les cueste un poco al principio. Por este motivo,  el tratamiento a base de actividad física con ejercicios isométricos aplicado en el caso práctico descrito,  ha dado  resultados muy satisfactorios. Otra de las mejorías experimentadas por la paciente  fue que  consiguió controlar su ansiedad, no volviendo a tener ningún otro episodio de esta índole.
Infelizmente esta es una enfermedad muy poco investigada, pero es importante que las personas que la padezcan tengan en cuenta que cada caso es un mundo totalmente diferente. De todas las formas, es importante tener claro que buscar información con un especialista es de lo más inteligente. En el caso de las personas a las que les guste practicar actividad física, siempre deben hacerlo después de tener el visto bueno de un médico, deben saber qué clase de ejercicio es el más idóneo y siempre utilizar ropas adecuadas, de buena transpiración y que sean leves.   
La incidencia  de la anafilaxia ocasionada por el ejercicio físico no está totalmente establecida, pues se trata de una patología relativamente nueva y poco conocida. Afecta a personas jóvenes desde la adolescencia hasta alrededor de los 40 años.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

LA INTELIGENCIA A TRAVES DE LA DANZA

Danzar es una de las cosas más placenteras que existen. Aunque uno no se vea coordinado y piense que no tenga las condiciones óptimas para mover el cuerpo al ritmo de una música, todos somos capaces hacerlo. Además de ser una estupenda herramienta para mejorar la condición física, el hecho de bailar también puede favorecernos en varios factores. Un de esos factores, y el más relevante, es la mejoría de nuestra capacidad intelectual por medio del aumento de las sinapsis neuronales que los estímulos ocasionados por la música y el movimiento pueden ocasionar en las personas que bailan. Sea profesionalmente o por diversión, los efectos químicos que el cuerpo sufre mientras bailamos son increíbles.
Al  escuchar una música que nos gusta muchas emociones afloran y con ello se produce la liberación de algunos neurotransmisores. La atención, la memoria, la emoción, la sensibilidad, la voluntad, son algunos de los elementos implicados cuando se baila. En todo este proceso, el Lóbulo Frontal es accionado y  con sus neuronas se encarga de los músculos del cuerpo, de la reproducción del habla, de la elaboración del pensamiento y de la emoción. El Lóbulo Parietal influye en la  ubicación espacio-temporal, que se relaciona con los sonidos y la memoria, además de participar en el desplazamiento de la persona que baila, fomentando la integración espacio / individuo. También calcula el espacio entre el bailarín en cuestión  y los  demás mientras  están en movimiento. El Lóbulo Occipital interpreta las imágenes y figuras coreográficas. El Lóbulo Temporal se encarga de complejas tareas como el reconocimiento de procesos auditivos y visuales. Se ocupa de la audición y del lenguaje, entre otras funciones. Al escuchar la música que utilizamos para bailar, el lóbulo temporal se encarga de descifrar todas las informaciones que recibimos.  Al hablar con otra persona pasa lo mismo: todo el proceso de memorización auditiva y  la gestión de las informaciones que recibimos  pasa por ese interesante órgano, que recibe, procesa e identifica la información que entra a través del oído. Además, también ayuda en la gestión del equilibrio y regula las emociones, tanto positivas como negativas (la motivación, la ansiedad, el placer y la ira), emociones que afloran muy fácilmente cuando se baila.
El Cerebelo también ayuda a controlar el equilibrio del cuerpo estando parados, desplazando el cuerpo, o aplicando un giro dentro de un baile.
El contagio emocional que proporciona una coreografía bien estructurada puede ser un afortunado espectáculo, tanto para las personas que están bailando como para las que lo están contemplando. Esto ocurre debido a que se activan las “neuronas espejo”, que son capaces de infundir placer a los espectadores  mediante  las emociones visuales ocasionadas por la coreografía en cuestión, al mismo tiempo que los bailarines que disfrutan de la misma  emoción, desde otro punto de vista. Interpretar esas emociones a través de la música, sincronizar los movimientos con la información auditiva que recibimos,  interpretar los cambios melódicos a través de estos mismos movimientos y respetar los patrones espaciales sin chocar con las demás  personas que tenemos a nuestro alrededor, no es tarea fácil. El mejor ordenador del mundo no conseguiría hacerlo, pues además de la exactitud de los cálculos espaciales dentro del movimiento coreografiado, las emociones recibidas y emitidas que ocurren  cuando uno baila son algo que sólo la maquina más perfecta jamás creada  es capaz de hacer: el ser humano.
Cuando bailamos, aceleramos la cantidad de procesos químicos en nuestro organismo y promovemos la liberación de una cantidad inusual de neurotransmisores. Estos neurotransmisores facilitarán un efecto muy positivo para nuestro organismo, pues todas esas sensaciones placenteras que sentimos ocurren debido a la liberación de las endorfinas, de la noradrenalina, de la oxitocina, etc. Estos neurotransmisores también sirven para disminuir el estrés, mejoran el ánimo y son importantes para conseguir un mejor aprendizaje. 
“Con la disminución del estrés, la cognición mejora, pues el estrés es una respuesta de defensa del organismo frente a un posible peligro”. (1)
En el caso de la oxitocina, estimula la alegría y el placer. La oxitocina tiene un efecto muy interesante en nuestro organismo, pues es fundamental para que consigamos estabilidad emocional, para combatir la ansiedad, el estrés, las fobias, etc. Solo con el simple hecho de bailar, conseguimos la liberación de este importante neurotransmisor en nuestro organismo. De ahí viene la sensación de bienestar y la alegría que sentimos después de una sesión de danza. La danza también mejora, y mucho, la coordinación motora.
“Cuanto mejor es la coordinación motora, mejores serán las respuestas neurofisiológicas de cara a los estímulos musculares. La coordinación motora proporciona una mejor acción muscular y a la vez perfecciona la interpretación nerviosa del movimiento. Estando el cerebro en equilibrio con el cuerpo, cualquier clase de estímulo que recibamos será rápidamente asimilada. Las sinapsis cerebrales funcionarán de una manera bastante más acelerada y las respuestas musculares se harán de una forma inmediata” (2). Al bailar el metabolismo se  acelera y, en consecuencia,  habrá un incremento en la cantidad de riego sanguíneo. “Cuanto mayor la cantidad de riego sanguíneo, mayor la claridad de ver las cosas y de la toma de decisiones. Otra de las cosas interesantes que ocurren con la subida del riego sanguíneo, es el aumento de la neuroplasticidad, en otras palabras, una mayor conexión entre neuronas”  (3).
 Es sabido que existen varios tipos de inteligencia. En el caso de la danza, las personas son  estimuladas  de una manera muy importante a utilizar  su  inteligencia visual espacial  y la inteligencia musical. Al bailar, estas inteligencias  no solo son estimuladas, sino también entrenadas. Lo interesante es que las personas con una  predisposición a tener como modus operandi la utilización de otras clases de inteligencias, también desarrollarán estas dos que son fundamentales para la danza. Al mismo tiempo, estimularán una gran cantidad  de sinapsis neuronales y, en el caso de las personas adultas,  también fomentarán  la regeneración de las  neuronas fomentando una mayor facilidad para nuevos  aprendizajes en todos los ámbitos.
En algunas partes del mundo, muchas instalaciones deportivas y gimnasios empiezan a dejar de ofrecer las clases dirigidas a sus clientes, y eso me produce una tremenda tristeza.  Aparte de la danza, las clases de aeróbic, las de Funk y Hip Hop, las clases donde existan músicas y coreografías  son de suma importancia, no solo por la alegría que puedan producir en las personas, sino también para el mejor desarrollo de la inteligencia a través de un mayor uso de las varias herramientas encefálicas que tenemos y que,  en muchas situaciones,  no utilizamos. Al contrario de lo que mucha gente piensa, los ejercicios coreografiados, la danza, y todas las actividades que contienen música y movimiento, son fundamentales para el incremento de nuestra inteligencia, no importa la edad.         


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miércoles, 5 de diciembre de 2012

COMO EL EJERCICIO FISICO PUEDE INCREMENTAR LA INTELIGENCIA DE LOS NIÑOS.


Es sabido que el deporte  y la actividad física son de las mejores cosas que se recomiendan para fomentar una vida sana. Se recomienda el ejercicio físico por los varios efectos positivos que ejerce sobre nuestra salud y para la prevención de muchas enfermedades. La alimentación saludable va de la mano con la actividad física, y son el eje fundamental para que nuestro cuerpo pueda mantenerse sano. Por fortuna, en los días de hoy, existe una gran cantidad de campañas informativas que facilitan estos consejos a todas las personas,  en todas las partes del mundo. Estos consejos van en el sentido de proporcionar una evidencia científica a todas las personas para que abandonen la vida sedentaria y la alimentación  hipercalórica,  y asuman un estilo de vida más saludable.
En todo este contexto, una población muy importante y que carece de muchos cuidados y atención, se empieza a tener en cuenta: la de los niños.  Las campañas informativas enfocadas a la obesidad infantil y al sedentarismo que se hacen en todo el mundo aún son muy incompletas. Desafortunadamente una inmensa parte de la población no las  está tomando en serio. El sedentarismo infantil sigue subiendo y, a consecuencia de ello, la obesidad y muchas otras enfermedades asociadas. Son temas de extremada preocupación que no solo deben de inquietar a los educadores, sino, y sobre todo a los padres.
De otra parte, en muchos países la actividad física en los colegios disminuye a cada año, y en muchas situaciones los ejercicios físicos son relacionados con los  castigos, cuando debería de ser más bien al revés. A los niños no les gusta practicar actividad física, no les gusta moverse y, en muchas situaciones, prefieren quedarse dentro de casa viendo la tele. En los países desarrollados, un niño puede estar delante de la tele 8 horas al día, y mucho más que eso delante de un ordenador o de una consola de videojuego.
¿Qué hay de los libros?
Los padres llevan a los niños al colegio en coche, aunque muchas veces el centro esté a tres manzanas de su casa.
Varias investigaciones han determinado que la mitad de los críos en edades de preescolar y escolar no realizan una  adecuada y  habitual  actividad física en su tiempo libre, sobre todo las niñas. Nada más llegar de la escuela, se sientan delante de la tele, del ordenador, o cogen la consola y empiezan a jugar. Además del sedentarismo, otro problema que ya empieza a surgir en las consultas, son los dolores de espalda en la zona cervical de los niños, que en casos como estos, provienen de la mala utilización de las  posturas del cuello, delante de las consolas y de los ordenadores debido, sobre todo, a la gran cantidad de tiempo que permanecen en esa situación. Es asombroso el incremento de la reducción de la actividad física en los niños de hoy. Los paseos, los juegos al aire libre con los amigos, la bicicleta, parece que son cosas del pasado. El sedentarismo propicia la mala calidad de vida y, en consecuencia, enfermedades como el colesterol alto, diabetes, hipertensión arterial, depresión, problemas cardiacos y circulatorios. Es importante que los padres sean conscientes de que los niños sí pueden padecer estas enfermedades y la solución de este problema, por  vía de la prevención, incumbe en primer lugar a los padres y después  a los educadores. Es fundamental que padres y educadores infundan la idea a los pequeños de tener la costumbre de hacer ejercicio físico y les expliquen sus beneficios y la importancia para nuestra salud, en las primeras edades y para el futuro.     
Si enfocamos de una manera diferente a la práctica del ejercicio físico desde las primeras edades, nos damos cuenta de que solo existen beneficios. En lo que versa respecto al desarrollo de la inteligencia del niño, la práctica de la actividad física es algo fundamental.  Hay más de 14 estudios que han comprobado que los niños que hacen ejercicio tienen un mejor rendimiento académico.  Debido al aumento del flujo sanguíneo que llega al cerebro se mejora su  oxigenación; de otra parte, los factores de crecimiento se incrementan de una manera muy significativa, lo que favorece en los niños la creación de nuevas neuronas y potencia la flexibilidad sináptica del cerebro, lo que es fundamental en estas edades. Cuanto mayor la cantidad de redes y conexiones neuronales se creen en las edades comprendidas entre 12 y los 20 años, mayor será  la capacidad cognitiva de esta persona. Además, el ejercicio físico también aumenta las cantidades de dos neurotransmisores (noradrenalina y endorfina), que disminuyen el estrés, mejoran el ánimo y son importantes para conseguir un mejor aprendizaje. Con la disminución del estrés, la cognición mejora, pues el estrés es una respuesta de defensa del organismo frente a un posible peligro. Al someterse al estrés, el cerebro del niño estará pendiente de otras conductas de defensa, y se inhibirá la posibilidad de utilizar la creatividad.
 De otra parte, con la aplicación del ejercicio físico en los niños, ocurre la liberación de moléculas químicas que ayudan en el funcionamiento de las neuronas y sus redes (factores de crecimiento).
La actividad física también fomenta la mejoría de la coordinación motora.
Cuanto mejor es la coordinación motora mejores serán las respuestas neurofisiológicas de cara a los estímulos musculares.  La coordinación motora proporciona una mejor acción muscular y a la vez perfecciona la interpretación nerviosa del movimiento. Estando el cerebro en equilibrio con el cuerpo, cualquier clase de estímulos que recibamos  será rápidamente asimilada.  Las sinapsis cerebrales funcionarán de una manera bastante más acelerada y las respuestas musculares se harán de una manera inmediata. No existen niños patosos, sino aquéllos que no han sido estimulados neurofisiologicamente. Es importante tener en cuenta que el ser humano, en su mayoría, hace lo que ve y no lo que escucha, así que para los niños los ejemplos son más impactantes que las palabras. Un padre no puede pretender que su hijo diga por favor para pedir algo a los demás si no predica con el ejemplo. Al mismo tiempo, fomentar la práctica de la actividad física en los niños desde las primeras edades es algo inteligente, pero si los padres no le estimula enalteciendo el ejercicio físico practicándolo, puede que el niño en un dado momento no se sienta estimulado y lo deje. Los ejemplos de los padres son los más representativos e importantes.        
Si os interesa saber más sobre ese tema, fue publicado una interesante investigación en la revista  “Archives of Pediatrics & Adolecente Medicine”

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