miércoles, 20 de febrero de 2013

CON LA INFORMACIÓN SEREMOS MÁS SANOS


Con mucha frecuencia, varios compañeros de profesión me dicen: “Con la  falta de tiempo y la gran cantidad de compromisos que tienes, ¿por qué escribes artículos en un blog  cada semana?” Otros me preguntan: “¿por qué no te quedas solamente con las revistas científicas y las publicaciones de libros?” La respuesta es muy sencilla: la información debe ser compartida en todos los ámbitos. Intento escribir de una manera que cualquier persona pueda entender, pues cualquier información sobre salud es de interés de todos. En los días de hoy,  vemos en muchos países un verdadero colapso en los hospitales y, en muchos casos, una gran cantidad de gente se queda sin ser atendida en su visita. Son muchos los motivos por los que esto puede ocurrir, pero lo que está claro es que muchas de estas personas que acuden a urgencias realmente no tienen la necesidad de hacerlo,  sino que  lo hacen por desconocimiento y/o miedo, lo que es muy normal de comprender.
Estamos en la era de la información y  todos los profesionales de las más distintas áreas deberían estar cerca de sus clientes. Y en el caso de la medicina, esto no debería ser diferente. Una de las mejores maneras que un médico tiene para hacer este acercamiento  es por vía de la información y  muchos compañeros son cocientes de ello y lo hacen.  
De otra parte, es fundamental que eduquemos a las personas sobre la importancia que tiene la prevención en nuestras vidas. Es cierto que, ante un problema de salud,  uno  nunca debe automedicarse;  siempre se debe buscar la ayuda de un profesional que facilite las informaciones pertinentes para que se pueda llegar al mejor tratamiento del problema en cuestión;  pero lo más interesante es intentar evitar que existan estos infortunios fomentando buenas prácticas preventivas,  y la actividad física, la alimentación balanceada y el descanso son  los caminos más interesantes para conseguir  ese objetivo. En el caso de padecer un problema de salud, es importante saber evaluar la situación para conocer  hasta qué punto será necesario ir a un hospital: esto es lo que hacían las  madres antiguamente.  
Cuando se sabe no se tiene miedo.
Si las personas tuviesen más información, estoy convencido que esta potestad sería ejercida con una tremenda autoridad por parte de los ciudadanos  y,  de esa forma, de alguna manera, descongestionaríamos las urgencias de los hospitales.
De otra parte, en la actualidad, la ciencia se está acercando más y más  a las personas que no se dedican a este campo. Me produce una gran alegría ver que el ciudadano de a pie se está interesando de una manera creciente por las investigaciones y avances  científicos de todos los campos, pero principalmente referente a la  salud, que entiendo es de interés general. Por este motivo, escribo  cada semana estos pequeños artículos con  gran empeño, siempre intentando facilitar la comprensión de las personas, pues creo que el primer tratamiento no es el médico quien lo hace, sino el proprio paciente. El interés por estar curado y el pensamiento positivo como forma de camino abierto para lograr ese hecho, son los fármacos más potentes; acto seguido  y,  según la enfermedad que se nos presente, el tratamiento médico  se hará de una forma o de otra. De todas maneras, cuando hay información sobre un determinado campo y los pacientes son conscientes de ella, las cosas se tornan mucho más fáciles  tanto para el paciente como para el médico.
En el ámbito de la actividad física y del deporte, la ciencia también está avanzando, y de una manera bastante aceptable, al mismo tiempo que se acerca de una forma muy positiva a las personas que practican ejercicio físico. Estamos descubriendo una enorme cantidad de cosas que nos proporcionan  las herramientas perfectas para ayudar a mejorar la calidad de vida de la gente. Las investigaciones en el campo de la Bioingeniería, de la  Neurofisiología Deportiva, de la Biomecánica, de la Fisiología, de la Anatomía, de los entrenamientos, etc., van a un ritmo muy fuerte y, afortunadamente, hay muchos países que se toman muy en serio la investigación científica. Compartir conocimientos es una de las cosas más  excitantes para un investigador, sobre todo por el hecho de saber que esa información podrá ser útil para muchas personas y, en muchos casos, ayudar de una manera directa a mucha gente.
Vale la pena dedicar algo de tiempo a escribir.
La vida es una constante lección, nadie es detentor del total conocimiento: eso  es imposible. Por este motivo tenemos que estar siempre abiertos a nuevas informaciones y conocimientos.
Muchas veces, en la vida, no hemos de mirar solo hacia el lado comercial de las cosas o las recompensas que recibiremos en función de las acciones laborales que  desarrollamos. Es muy reconfortante recibir  cada mes las inmensas cantidades de e-mails y mensajes de personas de todo el mundo, algunas que conozco y muchas otras con las cuales  nunca tuve relación alguna: estudiantes, compañeros médicos, mis alumnos y los alumnos de las más distintas facultades de Medicina, alumnos de varias facultades de Educación Física, fisioterapeutas, profesores de Educación Física, entrenadores  e incluso  periodistas. Poder cambiar impresiones con personas que desarrollan actividades tan dispares, pero que tienen un mismo objetivo, es simplemente genial. Es una satisfacción que muchas veces supera la remuneración financiera. Mi querida y amada madre, en su gran sabiduría, nunca deja de repetírmelo: “hijo, quien puede más que de más”. Menuda lección pues,  los que no ponemos el dinero en primer plano, somos  conscientes de la inmensa sensación de alegría que tenemos y de la satisfacción que nos invade cuando sabemos que hemos conseguido ayudar a alguien altruistamente. A fin de cuentas, soy yo el que más aprende con cada uno de los artículos que publico.   

Ahora también podréis seguir mis publicaciones visitando mi página de Facebook  “Prof.Dr.Sergio Simphronio” o en Twitter.

0 comentarios :

Publicar un comentario